ME DIRIJO A VOSOTROS
Todo lo atado, debe llegar a ser libre una vez … Primero, lo espiritual en la creación, lo espiritual atado en la “forma”, debe terminar su recorrido a través de las obras de la creación, para que luego, en cierta libertad, pueda emprender su camino sobre la Tierra como ser humano, donde está en posesión del libre albedrío y puede actuar en gran medida según su voluntad. Y durante este tiempo, debe lograr la liberación completa de la forma, pues como ser humano aún se encuentra en un estado de atadura, del cual debe encontrar la salida hacia un estado de luz, fuerza y libertad y, por lo tanto, dicha ilimitada.
El estado previo a la encarnación como ser humano es sumamente doloroso, pero el individuo no lo recuerda y, por lo tanto, ya no se siente tan atado a su vida terrenal, puesto que goza de cierta libertad; es decir, que ya no vive bajo la ley de necesidad. Sin embargo, su vida como ser humano carece profundamente de libertad si es consciente de su estado anterior de perfección, en el que vivía verdaderamente libre. Pero debe volver a lograr este estado de nuevo, porque es incomparablemente dichoso; es un estado que no puede ser de otra manera para un ser divino, ya que la perfección incluye la libertad incondicional, así como la fuerza y la luz, que también son inherentes a los seres humanos solo en un grado muy limitado.
Pero libertad, luz y fuerza pertenecen a la bienaventuranza, a la pretensión de haber sido creados a la imagen de Dios, capaces de crear y actuar con toda perfección. Por esta razón, la vida terrenal os ha sido dada a vosotros, los humanos, para que os liberáis de la esclavitud que mantiene cautivo a vuestro “yo” hasta que habéis logrado un grado de perfección que os libere. Y vosotros estáis atados por el adversario de Dios, quien por sí mismo se ha privado de toda perfección y, por lo tanto, quiere manteneros a todos en la misma condición como sus seguidores. Por lo tanto, os lo pondrá difícil para que os liberéis de él …
Él intentará imponeros todo, lo que os mantiene atado a la materia, que es su reino y que está en contra del reino de la libertad. Porque la materia es lo sólidamente atado, que aún carece de libertad. Mientras el adversario de Dios tenga influencia sobre vosotros a través de la materia … mientras pueda alimentar y aumentar el deseo por la materia en vuestro interior … permaneceréis en la más severa dependencia; estaréis sujetos a aquel que es el enemigo de toda libertad, de todo poder y de toda perfección.
El mantiene a sus seguidores en estas duras cadenas, y los seres humanos permanecen voluntariamente atados a él mientras no se liberen de la materia, que es su tarea en la Tierra, que se liberen de su dependencia, que se esfuercen por la libertad, luz y fuerza, y pedir seriamente a Dios por ellas, Quien es Él único Que puede devolverles la libertad, que ellos mismos arriesgaron voluntariamente en su momento.
Solo en la libertad reside la verdadera bienaventuranza, y mientras el adversario de Dios os mantenga encadenados, seréis infelices. Os mantiene encadenados mientras deseéis lo que le pertenece a él, mientras deseéis las posesiones de este mundo, mientras la materia aún pueda tentaros y sea vuestro amo, mientras no hayáis vencido la materia y no deseéis en cambio los bienes espirituales … ¿Y cuántas veces vuestra vida en la Tierra es un tiempo perdido? ¿Hasta qué punto seguís, como seres humanos, ligados a todo lo que pertenece al mundo material, y qué tan difícil os resulta desprenderos de ello? Y sin embargo es el objetivo de vuestra vida, es el propósito de la vida terrenal, es el sentido de vuestro camino terrenal, que aprendáis a vencer lo que aún os ata.
Y en esta vida terrenal poseéis la libertad de voluntad de modo que podéis lograr vuestro objetivo, sois capaces de vencer al mundo, pues para lo que de verdad deseáis, también recibís la fuerza, y así podéis recuperar vuestra libertad si perseguís con todo vuestro corazón el objetivo de vivir una vida con propósito en la Tierra y liberaros de aquel que es el Señor del mundo material, pues la materia fue y sigue siendo vuestra prisión, de la cual liberaros no debería ser demasiado difícil para vosotros, porque solo encontráis vuestra salvación en la libertad y porque solo seréis libres cuando os liberéis de toda la materia que pertenece a aquel que os hizo presos hace eternidades atrás …
Amén